Con los pies congelados, las manos violetas y con esperanza de que el sol calentara pronto el pico donde nos echarÍamos a surfear. Nos enfundamos los trajes y anduvimos hacia el spot.
De camino nos encontramos con la helada de la noche en el campo, y en mi cabeza me rondaba una pregunta...... ¿Cuándo ha dejado de ser un deporte y se ha covertido en una enfermedad?
Buenas olas!
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